miércoles, 17 de febrero de 2010
martes, 9 de febrero de 2010
viernes, 5 de febrero de 2010
Por el momento nada de nada. En blanco. ¡Pobre de mi blog! ¡Qué se muere de hambre! Comentábamos un grupo de amistades, con un buen vino en la mesa, de cómo la felicidad aturde a la escritura… Y así es: la dicha mata a este blog. Es así y no puede ser de otro modo, al menos por ahora. Quizá más adelante aprenda a hacerlos compatibles.
martes, 8 de septiembre de 2009
Psicología laboral
Ahí está, siempre inconforme, con una queja continua en la boca transformada en daga al tiempo de pronunciarla; corriendo tras el aplauso en una búsqueda incesante de ser reconocido; todos los días conviviendo con sus pronombres en primera persona del singular y con el claroscuro de su mirada, plataforma de proyectiles cargados de recelo y afán de competencia. Lo observo, lo miro, lo analizo. Intento escudriñar el pensamiento escondido detrás de tantos movimientos nerviosos, de un obsesivo perfeccionismo que de repente, y sin previo aviso, puede transformarse en ira ante el caos de la gente común y corriente. Así, día tras día, una jornada y otra en la que intentamos ganar el pan cotidiano. Conviviendo sin convivir puedo concluir que su enorme inseguridad se traduce en esa avidez de intentar vivir subido en un pedestal, que defiende a capa y espada con su aguda y mordaz lengua. Sus ojos bailan con cierta codicia al vislumbrar un rayo de gloria, pero que con agilidad logra disimular para transformarla en un “estoy para servirte” que raya en servilismo. Dicen las paredes que de enemigo nunca: ¿acaso de amigo sí? Sus amistades deben bailar al compás que les marque, a pesar de que el ritmo es cambiante y no obedece a ninguna razón específica o lógica sentimental. Eso sí, el gran secreto es que ante todo deben representar cierta utilidad, de lo contrario son víctimas de su desprecio e ironía. A través del cristal infiero la carencia de afecto, de un verbo que requiere del tú y no solo del yo, como lo es el verbo amar.
miércoles, 15 de julio de 2009
El aire me trae tus amores,
el aire me trae tus murmullos
mientras me dice “son flores”.
Cautivan mi alma
pausados y dulces
dicen que me quieres.
El aire me trae tus amores,
el aire me trae tus murmullos,
pausados y dulces diciendo “te quiero”.
Cuando el aire canta
es mejor que yo calle,
cuando el aire gime
se me anuda la garganta:
lleva tus palabras
escondidas y etéreas
las colorea de viento
para decir que me quieres.
el aire me trae tus murmullos
mientras me dice “son flores”.
Cautivan mi alma
pausados y dulces
dicen que me quieres.
El aire me trae tus amores,
el aire me trae tus murmullos,
pausados y dulces diciendo “te quiero”.
Cuando el aire canta
es mejor que yo calle,
cuando el aire gime
se me anuda la garganta:
lleva tus palabras
escondidas y etéreas
las colorea de viento
para decir que me quieres.
viernes, 10 de julio de 2009
miércoles, 27 de mayo de 2009
Chapala
Como un gran espejo que estremece por su quietud y su aire limpio: imponente. Majestad, paz. Montañas que se elevan codeándose con las nubes en un marco azulado de cielo; arrugas de la tierra que realzan la belleza del lago, se desvanecen hasta beber las aguas de Chapala y extienden sus brazos morenos como acunando.
Se abrió el nuevo día con rayos dorados de luz. A través de la ventana: luz, color, dorados y platas, espejos. La vida que grita desbordante. Fuentes de vigores azules. Bandadas de aves revoloteando alegrías.
Nada se mueve. Un vientecillo sutil murmura no sé qué canciones. Aquí yo. Empequeñecida ante tanto esplendor, queriendo ser montaña, agua, cielo, nube... Así yo, ensimismada ante tanta grandeza. Sólo mirar, emborracharse de hermosuras, lo demás da igual. El sol. El sol que se explaya coloreando todo. Tardes de enero que se van... conmigo.
Chapala, oleaje de plata, espejos de sol.
Se abrió el nuevo día con rayos dorados de luz. A través de la ventana: luz, color, dorados y platas, espejos. La vida que grita desbordante. Fuentes de vigores azules. Bandadas de aves revoloteando alegrías.
Nada se mueve. Un vientecillo sutil murmura no sé qué canciones. Aquí yo. Empequeñecida ante tanto esplendor, queriendo ser montaña, agua, cielo, nube... Así yo, ensimismada ante tanta grandeza. Sólo mirar, emborracharse de hermosuras, lo demás da igual. El sol. El sol que se explaya coloreando todo. Tardes de enero que se van... conmigo.
Chapala, oleaje de plata, espejos de sol.
viernes, 3 de abril de 2009
Viernes de Dolores
Ya es viernes. Y además de primavera. ¡Oh, vacaciones! ¡Venid a mí, que estoy cansada y fatigada! Pero aún no vienen... ¡Diantres! Y todo el aire lleva olor a descanso, a feria de abril, a jacarandas en flor, a jazmín y azahar. ¡Mecachis! Aquí yo, presa del burocratismo, intentando pasar de las cajas de cartón que hacen de mesilla, del altero de expedientes empeñado en no desaparecer y que me mira con cinismo, de la puerta principal que chirría estridente, del trasnochado “sufragio efectivo, no reelección” que aparece una y otra vez en los oficios disfrazados de solemnes. Aquí yo, en las redes del más profundo quehacer burócrata, contando sin contar las vueltas de las manecillas del reloj, dándome ánimos que no me acabo de creer. Ya falta menos. Aquí yo, en la calma fastidiosa y aletargada de una tarde de calor. Aquí yo, seguiré sufriendo y sufriente en este Viernes de Dolores.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Sí corre rápido la vida,
galopando cruza los años,
sin tregua planta su guerra.
No tiene piedad con el tiempo,
se lo traga como barril insaciable,
se lo fuma a grandes bocanadas
Aunque a veces parece más lenta,
es una artimaña silenciosa
para después devorar los segundos
que mi débil existencia regatea.
Sí corre rápido la vida...
galopando cruza los años,
sin tregua planta su guerra.
No tiene piedad con el tiempo,
se lo traga como barril insaciable,
se lo fuma a grandes bocanadas
Aunque a veces parece más lenta,
es una artimaña silenciosa
para después devorar los segundos
que mi débil existencia regatea.
Sí corre rápido la vida...
viernes, 6 de marzo de 2009
La Cascada
Mira el agua como corre,
brinca, vuela, ríe y salta:
charlatana y risueña
cae traviesa desde el cielo
cascabeleando no sé qué amores.
¿Dime qué hay arriba
que vienes tan deprisa
perfumando con tu brisa?
¿Dime qué encuentras abajo
que estrechas en tu regazo
después de tanto bailoteo?
brinca, vuela, ríe y salta:
charlatana y risueña
cae traviesa desde el cielo
cascabeleando no sé qué amores.
¿Dime qué hay arriba
que vienes tan deprisa
perfumando con tu brisa?
¿Dime qué encuentras abajo
que estrechas en tu regazo
después de tanto bailoteo?
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